martes, 7 de junio de 2016

Cuento: El país con el “des” delante


Juanito Pierdedía era un gran viajero. Viaja que te viaja, llegó al país con el “des” delante.


- ¿Pero qué clase de país es éste? -preguntó a un ciudadano que tomaba el fresco bajo un árbol.

El ciudadano, por toda respuesta, sacó del bolsillo una navaja y se la enseñó bien abierta sobre la palma de la mano.

- ¿Ve esto?

- Es una navaja.

- Se equivoca. Esto es una “desnavaja”, es decir, una navaja con el “des” delante. Sirve para hacer crecer los lápices cuando están desgastados, y es muy útil en los colegios.

- Magnífico -dijo Juanito-. ¿Qué más?

- Luego tenemos el “desperchero”.

- Querrá decir el perchero.

- De poco sirve un perchero si no se tiene un abrigo que colgarle. Con nuestro “desperchero” todo es distinto. No es necesario colgarle nada, ya está todo colgado. Si tiene necesidad de un abrigo, va allí y lo descuelga. El que necesita una chaqueta no tiene por qué ir a comprarla: va al desperchero y la descuelga. Hay el desperchero de verano y el de invierno, el de hombre y el de mujer. Así nos ahorramos mucho dinero.

- Una auténtica maravilla. ¿Qué más?

- Luego tenemos la máquina “desfotográfica”, que en lugar de hacer fotografías, hace caricaturas, y así nos reímos. Luego tenemos el “descañón”.

- ¡Brrrrr, qué miedo!

¡- ¡Qué va! El “descañón” es lo contrario al cañón, y sirve para deshacer la guerra.

- ¿Y cómo funciona?

- Es sencillísimo; puede manejarlo incluso un niño. Si hay guerra, tocamos la destrompeta, disparamos el descañón y la guerra queda deshecha rápidamente.



- Qué maravilla el país con el “des” delante.

FIN




Gianni Rodari. Cuentos por teléfono.Editorial Juventud

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